Un ejemplo excelente

Podríamos pensar que el ejemplo excelente es Cristo Jesús. De hecho, no estaríamos equivocados. Sin embargo, tengamos en cuenta que la naturaleza del Cristo, era sin pecado:

  • “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” (Hebreos 4:15).

Pero en la Biblia, existe un personaje sólo 100% hombre que podemos usar como ejemplo histórico de un genuino cristiano: El Apóstol Pablo.

Perseguidor de cristianos, y en consecuencia, enemigo de Cristo. Fue testigo del asesinato de Esteban; pero después de su conversión, Pablo, entrega su vida en adoración al Señor, a Su servicio como ministro y su paciencia es probada a través del sufrimiento. Sufrió naufragios, fue perseguido, abandonado aun por sus mismos hermanos en la fe, triunfó sobre la tentación y fue además un prolijo escritor inspirado por el Espíritu Santo de Dios logrando escribir más de una docena de libros que pertenecen al Nuevo Testamento. Razón tiene al haber escrito dejándonos sus consejos basado en su experiencia de vida cristiana:

  • “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.” (1ª Corintios 11:1).
  • “Hermanos, sed imitadoresde mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.” (Filipenses 3:17).
  • “Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo,” (1ª Tesalonicenses 1:6).

Cuando estemos en tribulaciones, necesidades, en escasez, en enfermedad, en desnudez,  en peligro en medio de “naufragios” de nuestra vida Cristiana, sólo pensemos en este hermano en la fe que pudo declarar: "¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?" (Romanos 8:35).

 

 

 

 
 
CARM ison