Una Diferencia Notable

El contraste entre las tinieblas y la luz ocupa un lugar especial en toda la literatura del Nuevo Testamento:

  • “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque, ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2ª Corintios 6:14).

Sin lugar a dudas, ambos no son compatibles, ni espiritual ni físicamente. El Cristiano que ha nacido de nuevo tiene un espíritu regenerado que no combina con una persona espiritualmente muerta. Así, Pablo nos advierte de no hacer ningún acuerdo con los incrédulos.

La advertencia es para que seamos cuidadosos y celosos de lo que hemos creído. El Señor, conociendo nuestra naturaleza nos ordena limpiarnos de las impurezas que nos dejan esa clase de uniones y buscar la perfección de la santidad. Toma entonces el consejo del apóstol: “No te unas en yugo desigual.” Éste, también es válido para aquellas sociedades laborales o fines comunes entre un creyente y uno que no lo es. Medita hoy, si estás “dentro” con Dios, estás fuera del mundo “incrédulo”.

 

 

 

 
 
CARM ison