Una Esperanza Cierta

Cuando me dedico a examinar el Libro de los Salmos no puedo más que gozarme y admirar grandemente esa narración poética de adoración por medio de sus hermosos versículos contenidos ahí.

“Clamé a ti, oh Jehová;
Dije: Tú eres mi esperanza,
Y mi porción en la tierra de los vivientes.”
(Salmo 142:5)

Si eres un creyente, es aquí, en la tierra, donde encontrarás a Dios como refugio expresando tu confianza depositada en El, como libertador de todas tus angustias.

Cuando estás decaído, triste, sin dirección busca el rostro de Dios declarando que de toda tribulación El te ha hecho libre. Como siervo conciudadano de los cielos, debes estar seguro que se llevará a cabo tal retribución.

La memoria de las poderosas obras de Dios en el pasado, te darán ánimo para apelar por más manifestación de Su poder. Es en la soledad y en los problemas cuando vemos la mano esperanzadora de Dios. Es allí, donde El se glorifica, si pedimos y clamamos dejando que cada acto en el que necesitemos guía recibamos la expresión de Su misericordia y bondad…

¡Él es nuestra esperanza en todas las cosas de la vida! ¡Bendito sea Su Nombre!

 

 

 

 
 
CARM ison