Una ilustración acerca del peligro del universalismo

Por, Matt Slick

El universalismo enseña que todas las personas, eventualmente, serán salvas y que nadie irá al infierno de fuego a sufrir por sus pecados. Esto significa que todos serán salvos, hayan o no aceptado a Jesús, hayan o no rechazado abiertamente la expiación de Jesús. Claro está que esto va en contra de la Biblia:

  • Hebreos 10:26-27: “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.”

Existe un peligro en la posición del universalismo. Esta, puede debilitar la necesidad de que una persona reciba a Jesús como salvador y para probar este punto, he suministrado una ilustración “exagerada”, aunque el siguiente sermón universalista es inventado, contiene muchas citas que los universalistas me han dicho. Solo que las he mezclado:

Existe este hombre horrible, odioso que abusó de todo tipo de personas de formas incontables. Les robó, era maldiciente, adultero habitual y abiertamente se burlaba y blasfemaba de Dios. Repetidamente trató de destruir la iglesia cristiana e hizo todo lo posible a su alcance con su poder para evitar que el evangelio fuera predicado. Era un hombre desdichado y malvado.

Este hombre murió y por una obligación social, todos los familiares de él estuvieron en su funeral. Había un número impresionante de niños, viejitas muy queridas y muchos conocidos del trabajo que se habían horrorizado por el terrible estilo de vida ateísta, pero que sin embargo estaban ahí. Sin embargo, algunas de las personas estaban pensando del pecado, de la salvación, de Dios, del juicio y lo que trae la muerte consigo. Pero esto, siempre pasa en los funerales.

El mensaje de un pastor universalista en el funeral

Sabemos que este hombre fue un alma despreciable que hizo todo lo que pudo para oponerse a Dios y blasfemó de Cristo. Generalmente robaba, mentía, engañaba, codiciaba, maldecía, se emborrachaba, parrandeaba y hasta ofendía. Sabemos que vivió una vida en pecado y rebelión y que muchas personas tuvieron temor y lo odiaban a él. 

¿Pero saben qué? Él irá al cielo. ¿Y saben por qué? Porque Dios es demasiado bueno y amoroso para permitir que una persona despreciable, malvada vaya a un lugar imaginario llamado infierno.

Lo sé. Él odiaba a Dios y rechazó siempre a Jesús maldiciendo la cruz e hizo todo lo que pudo para oponerse al cristianismo. Pero esto no importa porque finalmente Uds. lo volverán a ver. Solo que ya no será malo ni malvado. Él será amable y gentil porque Jesús lo cambiará a él. Jesús lo ama y lo ama más allá de lo que podemos imaginar. Jesús también lo ama a Ud. más de lo que imagina. Después de todo, no hay necesidad de temerle a Él.

Alguno pueden predicar que existe un infierno, un luego de tormento ardiente y eterno, pero déjenme decirle que esto es una mentira. Es una herramienta que usan los Atormentadores que no pueden aceptar el amor de Dios y disfrutan el pensamiento de que las personas se pudren en ese horrible lugar.

La Biblia dice que Jesús es el salvador de todos los hombres y esto significa que aun ese horrible odio hacia Dios de este hombre tan despreciable se encuentra camino a conocer a su hacedor.

Yo predico un mensaje de paz, de reconciliación, de gozo y del poder redentor de Dios.

¡Yo predico la verdad! ¡Aleluya!

Después del servicio, dos jóvenes, bastante impresionados por el sermón están hablando:

“–Me gustó el sermón que el predicador universalista dio. ¡Caray! Estaba preocupado acerca del infierno. Pero a partir de ahora no tengo por qué preocuparme de este. Sé que ahora y sin importar cómo, iré al cielo. Sé que no soy una gran persona pero si ese hombre tan malvado en ese ataúd va al cielo, estoy seguro que yo también iré. Después de todo no soy tan malo como lo fue él.

Su amigo responde:

–Seguro. Ya no tendré que dejar las drogas, tener sexo con mi amiga o seguir robando en las tiendas. ¡La vida es tan buena!
–Bueno, tampoco creo que esto signifique que podamos ir por ahí pecando.
–Lo sé. Lo sé. Solo estaba molestando. Pero estás en lo correcto; no hay problemas ni preocupaciones con eso del infierno. ¡Qué bueno!

Los dos se alejaron caminando y disfrutando del nuevo descubrimiento en la libertad encontrado en el amor de Dios y más ahora que no tienen necesidad de creer en Jesús como salvador de sus vidas. Se alejan sin ser redimidos.

Y no olvidemos el compañero de trabajo que ha estado pensando en la necesidad de ir a la iglesia. Nuestro compañero estuvo cometiendo adulterio y no tuvo temor del juicio de Dios él cual piensa ahora:

¡Wow! Estoy dichoso de haber escuchado este mensaje. ¡Fue grandioso! No tengo nada de qué preocuparme. Esto fue un descanso. ¡No hay infierno! ¡Yupi! ¡Voy al cielo! Mi amigo, ¡esto es fantástico! ¿Adivina qué? Mañana no tengo necesidad de ir a la iglesia y puedo olvidarme de leer acerca de lo que la Biblia dice de Jesús y del pecado… ¡No tengo necesidad de eso! Bueno… tal vez pueda dejar de adulterar. Pero estoy seguro que ese fue un gran mensaje de ese pastor universalista. Me siento mucho mejor acerca del amor de Dios. Y mejor aún de saber que no hay infierno y que nadie irá a ese hipotético lugar.”

Él sigue su camino sin haber confesado sus pecados a Cristo (1 Jn 1:9), sin haber sido limpiado ni haber recibido a Cristo (Jn 1:12) y menos, haber sido justificado por de (Ro 5:1).

Un eón más tarde… el cielo… el trono de juicio… Dios está allí… y si el universalista está equivocado…

Dos jóvenes y un compañero de trabajo estarán en le infierno porque ellos nunca creyeron en Jesús como salvador de sus vidas. Nunca confesaron sus pecados pidiéndole a Jesús que se los perdonara. Pero al menos se sintieron muy felices mientras estuvieron en la tierra y no tuvieron que escuchar a esas personas que enseñaban acerca del arrepentimiento y de la existencia de un infierno eterno.

¿Por qué Jesús nos advirtió tanto acerca de no ir al infierno, si este no es real? ¿Por qué habló más del infierno que del mismo cielo? ¿Por qué nos advirtió que nos alejáramos del pecado y fuéramos SALVOS? Pero, ¿salvos de qué? ¡De la condenación!

El universalismo es una falsa enseñanza la cual niega la necesidad de un salvador y es, de hecho, un riesgo bastante grande dudar acerca de tal enseñanza.

 

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