Una maratón celestial

  • “Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros,” (2ª Tesalonicenses 3:1).

Una maratón deportiva significa que un atleta tiene como meta avanzar muchos kilómetros caminando o corriendo, y de acuerdo este recorrido, poder, en últimas, llegar a la meta.

Nuestro compromiso delante de Dios es que se anuncien las buenas nuevas, que se evangelice Su Palabra a todo ser humano, por lo tanto, nuestras oraciones deben ser por aquellos que han dispuesto su corazón para llevar a cabo la Gran Comisión, para que la Palabra de Dios se extienda a todo pueblo, nación, región, campo y en general, a todo lugar.

Consideremos nuestra oración por los misioneros que privándose de las comodidades de su hogar, salen a otros países, y tal vez a pasar necesidades por amor de Cristo.

Ora por el pastor de tu iglesia que cada semana debe hacer llamados a los nuevos invitados. Pero también, ora simplemente por un hermano de tu congregación que conoce la importancia de hablar de lo maravilloso que es formar parte de la familia de Dios.

Apoya con oración todos estos ministerios para que alcanzando el mundo con la propagación del Evangelio, podamos sentir la señal de Su dulce venida, del soberano de los reyes de la tierra.

  • “Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.” (Hebreos 10:37).

 

 

 

 
 
CARM ison