¿Vino Jesús a traer paz o no?

Mateo 10:34; Lucas 2:14; 22:36 y Marcos 9:50; Juan 14:27; 16:33; Hechos 10:36

  1. No vino a traer paz
    1. Mateo 10:34-36: “No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. 35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 36 y los enemigos del hombre serán los de su casa.”
    2. Lucas 12:51-52: “¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. 52 Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres.”
    3. Lucas 22:36: “Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.”
  2. Vino a traer paz
    1. Marcos 9:50: “Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros.”
    2. Juan 14:27: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”
    3. Juan 16:33: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”
    4. Hechos 10:36: “Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos.”

El contexto es la clave para las palabras de Jesús. En Mateo 10:34, Jesús está hablando acerca de las divisiones que vendrían, aún entre los miembros de una misma familia acerca de creer o no creer en Él. En cuanto a este aspecto, Él vino a traer división. Este contexto está también relacionado en Lucas 12:51.

En Lucas 22:36, Jesús está preparando a los discípulos para Su partida. Les está diciendo que tengan paz entre ellos mismos, ya que tendrían aflicciones pero que no se turbaran. Hasta ese momento toda necesidad había sido provista. Pero después de la crucifixión y ascensión, ellos estarían nuevamente por “sí mismos”. Necesitarían trabajar, proveer a sus familias y si se necesitaba, que se protegieran; de ahí la mención de la espada. Claro está que la Biblia enseña que los Cristianos están para ser pacíficos, amorosos y perdonadores. Sin embargo, también enseña que no se requiere que se queden sentados de brazos cruzados cuando sean perseguidos injustamente.

El resto de los versículos que hablan de “paz”, enseñan precisamente eso: “paz”.

Jesús no se contradijo a Sí mismo. Cuando miramos Sus palabras en el contexto, no podemos ver contradicción alguna.

 

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